Dos especies de tortugas marinas que debemos conocer y proteger


Una ex alumna de la USFQ lleva cabo una valiosa y detallada investigación para proteger a dos especies de tortugas marinas de Galápagos

Una ex alumna de la USFQ lleva cabo una valiosa y detallada investigación para proteger a dos especies de tortugas marinas de Galápagos

Galápagos es un santuario de vida natural y aquí una ex - alumna de la USFQ se encuentra investigando animales marinos amenazados. Daniela Alarcón obtuvo su título de ecóloga marina y hoy desde el Galápagos Science Center estudia dos especies de tortugas marinas: la verde y la carey.

“Mi trabajo -comenta Daniela- se basa principalmente en tener un monitoreo a largo plazo de las poblaciones de tortugas marinas, entonces queremos entender el movimiento, el uso de hábitat, la conectividad con otros lugares con el Pacífico no sólo con Galápagos y una línea base de salud de tortugas marinas aquí”.

Sabiendo cómo están, dónde se alimentan, dónde descansan y los sitios a los que se mueven las tortugas verdes y las Carey, es posible ayudarlas. Aunque Galápagos es una reserva marina protegida, la basura que proviene de zonas alejadas del océano, la pesca incidental o los golpes con las embarcaciones, están amenazando la supervivencia de estos animalitos.

Este estudio es la prolongación de uno más antiguo que ya ha producido algunas publicaciones científicas. Juan Pablo Muñoz, profesor e investigador de la USFQ extensión Galápagos comenta: “este proyecto inició en el 2007 y todavía sigue en curso porque encontramos nuevas playas con presencia de tortugas que no habían sido reportadas y encontramos sitios únicos de alimentación y sitios únicos de apareamiento”.

En principio el estudio había abarcado las islas más céntricas, pero no las más alejadas del archipiélago, por eso se decidió continuar con esta línea de investigación. En esta nueva etapa Daniela Alarcón ha conseguido capturar 350 tortugas. Cuando lo hace las mide, las pesa, toma muestras de su caparazón para analizar de su ADN y también las fotografía. Eso ha permitido descubrir detalles muy interesantes, como ella comenta: “Antes se creía que las carey y las tortugas verdes estaban aquí solo de pasada, pero ahora con los nuevos estudios que tenemos, vemos que las tortugas permanecen muchos años en el mismo lugar de anidación y de descanso y eso nos ayuda a entender a la especie”.

El proyecto también está involucrando a la comunidad, pues pidiendo a guías y a gente local las fotografías que tengan de estas especies de tortugas, es posible reforzar el monitoreo de su movimiento. Al igual que nuestras huellas digitales las marcas en las caras de las tortugas son únicas e irrepetibles. Analizarlas permite identificar a las tortugas y por ende saber dónde permanecen.

El trabajo de Daniela Alarcón está siendo valioso para la conservación de estas especies y al hacerlo se protege indirectamente a muchas más.

“Las tortugas marinas abarcan varios tipos de ecosistemas y se la puede utilizar como una especie de bandera, entonces si es que se protegen las tortugas marinas se protegen todo un ecosistema y varias especies”, asegura Daniela.

Pasión por investigar que no termina cuando se obtiene el título universitario, sino que continúa practicándosela al servicio de la conservación.

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