Planificación urbana para proteger áreas naturales


Las ciudades no son sólo muros y calles. Son espacios vivos que albergan personas y donde hay necesidades y problemáticas, donde constantemente se producen cambios, fruto de la interrelación de muchos factores. La USFQ lidera el “Taller Internacional de Arquitectura en Galápagos” para estudiar cómo deberían plantearse los centros urbanos que están en áreas naturales protegidas.

Las ciudades no son sólo muros y calles. Son espacios vivos que albergan personas y donde hay necesidades y problemáticas, donde constantemente se producen cambios, fruto de la interrelación de muchos factores. La USFQ lidera el “Taller Internacional de Arquitectura en Galápagos” para estudiar cómo deberían plantearse los centros urbanos que están en áreas naturales protegidas.

Por sus características únicas, Galápagos ha sido estudiado desde varias ramas de la ciencia. Sin embargo, este paraíso de vida natural no es tan prístino e inmaculado como quisiéramos. También es el hogar de –aproximadamente– 30 mil personas que han ido construyendo ciudades.

“Galápagos en relación a su superficie es realmente el área más estudiada del planeta. Sin embargo, esto se ha dado dentro de todas las especialidades excepto dentro de las que estudian el ambiente construido. Dentro de eso, no existe absolutamente ningún estudio, ninguna pieza de conocimiento indexada y es justamente lo que nosotros queremos hacer”. Afirma Jaime López, profesor e investigador del Colegio de Arquitectura y Diseño Interior de la Universidad San Francisco de Quito, quien está a cargo del “Taller Internacional de Arquitectura en Galápagos” un encuentro que se lo hace año a año con la participación de académicos y estudiantes venidos de todo el mundo, para analizar cómo deberían estar planteadas las ciudades que están insertas en áreas naturales protegidas.

En Galápagos existen 3 ciudades que están en constante crecimiento y que amenazan con invadir el área natural. Es preciso planificar esas ciudades para que no representen un peligro al ecosistema. Para hacerlo, se necesita saber qué forma tienen, qué problemáticas enfrentan y cómo se proyecta su crecimiento. Sin embargo, esa información no existe.

Por eso el “Taller Internacional de Arquitectura en Galápagos” estudia la relación entre el área natural y el área construida. Una iniciativa a la que se han unido varias universidades como la de Melbourne en Australia y el Tecnológico de Monterrey, justamente de allí uno de sus docentes –el arquitecto Rodrigo Ochoa– nos comenta: “Existen 12 naciones megadiversas en este planeta, 12 países que cuentan con una megadiversidad impresionante. Ecuador es uno de ellos. Dentro de esta lista de los 12 países están Australia y México. Es por eso que hace sentido que universidades de estos 3 países que tienen el privilegio de tener países megadiversos, vengan a trabajar juntos y se planteen la pregunta fundamental de cómo podemos construir mejores ciudades”.

En el taller se imparten charlas y se establecen grupos de investigación; cada uno de los cuales está conformado por un profesor acompañado de 13 estudiantes. Esos grupos recorren las ciudades, investigan la relación entre lo construido y lo natural y levantan información. Luego se proponen iniciativas que son entregadas a la comunidad a modo de banco de ideas. Este trabajo ya está dando frutos.

“Uno de los proyectos –comenta Jaime López– que se planteó en el primer taller del 2013 está siendo tratado entre el Municipio, el Ministerio del Ambiente, y está siendo llamado a consultoría para la construcción del proyecto”.

Este trabajo busca que los centros urbanos no amenacen al patrimonio natural.

“Cuando los humanos llegamos aquí los cambios se hicieron más dramáticos y nos volvimos una especie invasora. Si es que podemos lograr algo, me gustaría que fuese que los humanos dejemos de ser una especie invasora para convertirnos en alguien que contribuye al ecosistema en vez de estar constantemente conquistándolo” comenta Justyna Karakiewicz de la Universidad de Melbourne.

Porque la planificación de una ciudad debe basarse en datos y ciencia, mucho más cuando ellas están insertas en un ambiente natural frágil como Galápagos.

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