Ciencia en el manejo de visitas de Galápagos


En la década de los setentas Galápagos empezó a recibir turistas. En ese entonces eran unos 4 mil visitantes al año, que venían a conocer un ecosistema único. Hoy, más de 40 años después las islas reciben –anualmente- a 200 mil personas. Günther Reck, PhD en Ciencias del Mar, ha dirigido el ECOLAP, el Instituto de Ecología Aplicada de la USFQ. Desde allí ha conducido varios estudios, uno de los cuales ha servido de base para diseñar un sistema de manejo sustentable de los 70 sitios de interés turísticos que existen en las islas.

En la década de los setentas Galápagos empezó a recibir turistas. En ese entonces eran unos 4 mil visitantes al año, que venían a conocer un ecosistema único. Hoy, más de 40 años después las islas reciben –anualmente- a 200 mil personas. Günther Reck, PhD en Ciencias del Mar, ha dirigido el ECOLAP, el Instituto de Ecología Aplicada de la USFQ. Desde allí ha conducido varios estudios, uno de los cuales ha servido de base para diseñar un sistema de manejo sustentable de los 70 sitios de interés turísticos que existen en las islas.

 

“En ciertos sitios había mucha gente al mismo tiempo -recuerda Reck- particularmente eran lugares donde había mucha vida silvestre. Pongamos el caso de Española con los albatros, los piqueros, las diferentes especies, las iguanas marinas, las gaviotas… todo lo que estaba allí y había cientos de gente y la gente empezaba a preocuparse”.

Tener sitios de visita saturados de turistas implicaba una amenaza para las especies, pero también para la calidad de la experiencia de los mismos turistas.

Había 2 preocupaciones básicamente; una era de tipo natural: ¿aguantan los animales esto? ¿Este flujo de visitas? Pero también… ¿Es esto lo que esperamos de Galápagos? Cuando vamos a un sitio de estos normalmente queremos observar la naturaleza y estar en una forma de exclusividad y no estar perturbado todo el tiempo por ejemplo con gente que viene atrás de nosotros o que nos cruza el camino” afirma Reck.

Reck evaluó los niveles de satisfacción de los turistas para descubrir sus preferencias, pero sobre todo estudió la ecología de cada uno de los puntos de interés turístico para saber cuál era la capacidad de carga aceptable de visitantes que soportaban cada una de las especies que allí se encontraban.

“Descubrimos que no depende tanto del número –asegura Reck- sino de cómo se comporta la gente. Si tú te quedas de una forma respetuosa, te quedas observando los animales se quedan ahí acostumbrándose y ya no se inmutan después e incluso buscan los sitios abiertos donde están los turistas”.

Fue así como en 2007 Günther Reck y el ECOLAP asesoraron al Parque Nacional Galápagos en el diseño del Sistema de Manejo de Visitantes, SIMAVIS. Una herramienta que evita la sobrecarga de turistas en los hábitats de los animales y que –al tiempo- asegura una experiencia turística de calidad.

“El reto era cómo hacer las cosas mejor. Organizar mejor los grupos, obviamente acompañados de guías, cómo se puede hacer que los senderos estén mejor diseñados para que la gente no se encuentre a cada rato y después obviamente establecer un sistema. Hay una cantidad de métodos que se pueden usar positivamente” explica Günther Reck.

Gracias a este sistema, los barcos de turistas deben espaciar la visita a cada punto de interés por 15 días. De esta manera no se satura ese punto, pero también se incentiva a promocionar otros. Desde el 2012 la renovación de patentes turísticas ha estado sujeta al respeto de estas disposiciones. Y la tarea continúa, pues constantemente se monitorea el cumplimiento de lo establecido.

Es así como la investigación de Reck se concretó en una política para conservar Galápagos. Y es que la ciencia que se hace desde la USFQ contribuye a preservar nuestro patrimonio natural.

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