Pocos Adolescentes están concientes que pueden decir NO


Un revelador estudio conducido por una investigadora de la USFQ demuestra que aun cuando los jóvenes reciben educación sexual, su actitud frente a comportamientos riesgosos no cambia. Esto explicaría por qué Ecuador tiene una de las cifras más altas de embarazos precoces en la región.

Un revelador estudio conducido por una investigadora de la USFQ demuestra que aun cuando los jóvenes reciben educación sexual, su actitud frente a comportamientos riesgosos no cambia. Esto explicaría por qué Ecuador tiene una de las cifras más altas de embarazos precoces en la región.

Pese a que hace unos meses las autoridades de salud anunciaron una reducción en la tasa de embarazos en adolescentes, éstos todavía siguen siendo una realidad alarmante. Según datos del Banco Mundial en el Ecuador, de cada mil 1000 partos, 76 son de mujeres entre 15 y 19 años. Una cifra muy alta si comparamos con nuestros vecinos Colombia con 52 y Perú con 50.

En la parroquia de Tumbaco, una de las 5 del Distrito Metropolitano de Quito con mayor índice de embarazos prematuros, Marisol Bahamonde, profesora e investigadora de la Universidad de la San Francisco de Quito condujo un revelador estudio en un colegio público.

“El objetivo de este estudio era ver si los conocimientos y actitudes frente a anticoncepción y sexualidad en los estudiantes del Colegio Público de Tumbaco mejoraban después de un taller educativo” explica Marisol Bahamonde.

Para saberlo se diseñó un experimento que inició con una encuesta sobre temas de sexualidad realizada a más de 700 estudiantes a partir de los 14 años hasta el último año de bachillerato. Se encontró que había dudas de cómo usar un preservativo o creencias erróneas como que las pastillas anticonceptivas evitan el contagio del VIH. La encuesta también develó actitudes preocupantes en los chicos.

“También encontramos – afirma Bahamonde- súper bajo el nivel de lo que es el consentimiento. Eso es un problema a nivel mundial, pero aquí es más marcado. Solamente un tercio de las personas responden que es aceptable decir que no a una relación sexual en cualquier circunstancia”

Luego de esa primera encuesta el grupo fue dividido en 2 grupos. A uno se le dio un taller de 10 horas sobre educación sexual y sobre los derechos que chicos y chicas tienen –como, por ejemplo- a decir “no” a una relación sexual aun cuando tengan una pareja estable.

Luego de esto se volvió a hacer la misma encuesta a ambos grupos. Aquel que había recibido el taller, ahora mostró conocer mejor cómo usar el preservativo o cómo evitar la transmisión de enfermedades sexuales. Sin embargo, en ese grupo las actitudes no habían cambiado.

“En lo que respecta el consentimiento no vemos ningún cambio. El mismo tercio que antes de la intervención nos responde que sí es aceptable decir que ‘no’ a una relación sexual, luego del taller es el mismo un tercio que vuelve a decir lo mismo. Es decir, no subimos” asegura Bahamonde.

El taller tampoco elevó la intención de los chicos de usar preservativos. Esto revela que pese a tener información, los adolescentes no cambian sus actitudes. Esta alarmante realidad indica que hay que dar un giro a la educación sexual que se está impartiendo en el país.

“Este estudio sirve –enfatiza Bahamonde- para saber en qué tenemos que trabajar, ellos reciben en los colegios sobre todo públicos reciben muchos talleres sobre VIH, sobre anticoncepción, pero no reciben la parte de comportamiento de cómo tomar buenas decisiones”.

Los embarazos prematuros implican para una mujer al menos dos años y medio menos de educación, vulnerabilidad económica y estar más expuesta al machismo. Tener datos certeros respecto a las actitudes de los adolescentes es una poderosa herramienta para diseñar políticas efectivas que prevengan esta realidad.

Imágenes

View the embedded image gallery online at:
http://conexiones.usfq.edu.ec/index.php/388#sigFreeIdb4597c97eb