Tecnología e información nos han transformado en súper consumidores


El estudio de una catedrática de la USFQ revela que la tecnología y la información están transformando a los consumidores en compradores más exigentes y menos ingenuos.

El estudio de una catedrática de la USFQ revela que la tecnología y la información están transformando a los consumidores en compradores más exigentes y menos ingenuos.

Productos personalizados, páginas interactivas con juegos, aplicaciones e información útil, eventos, activaciones y mil estrategias más. Las grandes marcas están dando a sus clientes mucho más que sólo los bienes o servicios que venden… ¿por qué? Porque ahora ya no se enfrentan a un consumidor común y corriente. Ha llegado el superconsumidor.

Ximena Ferro –coordinadora de la carrera de publicidad de la USFQ– los ha estudiado y así ha bautizado a este nuevo individuo cuya decisión de compra está siendo modelada por la tecnología y la información. “En los últimos 6 años ha habido un cambio enorme en el tipo y estilo de vida de las personas. Ha cambiado la comunicación, la forma de educarnos o de informarnos. Uno de los cambios más grandes, se ha dado en el consumidor. Ahora tenemos un ‘súper consumidor’ como le llamo yo y es una persona que está 24 horas al día conectada al Internet” enfatiza.

Es menos ingenuo y ahora tiene más poder porque al alcance de un clic está toda la información sobre el producto y sobre su competencia. Más educado y más informado, sabe lo que esperar de una marca. Hoy ese súper consumidor está en situación de ventaja y podría abandonar –rápidamente- a su marca si ésta no le complace del todo.

“Porque tienen muchas más opciones – afirma Ferro - que sienten que es un desperdicio estar solamente con una marca cuando en realidad hay otras marcas que le ofrecen cosas divertidas y chéveres. Entonces las nuevas generaciones ya no se casan con una sola marca, entonces piensan ‘si tú no me tratas súper bien, me voy con la otra’ Entonces por eso es que las marcas están desesperadas por darte un montón de beneficios extras”.

Sin duda un desafío, pero también una oportunidad. Según Ferro, facilitar la vida del consumidor, darle beneficios, entender lo que le gusta y le desagrada, invertir en servicio al cliente, es una manera de establecer un vínculo a largo plazo.

La metodología empleada en el estudio es de tipo etnográfico, lo que significa que se toma un grupo pequeño de personas y se convive con ellas para entender sus hábitos.

“Estudié -por ejemplo- cómo era la utilización de sus teléfonos. Cuantos mensajes al día mandaban, cuánto tiempo diario se pasaban conectados a Facebook o a redes sociales, si hacían compras o pagos en línea y otros detalles por el estilo” cuenta.

El análisis reveló que los más jóvenes al ser nativos digitales, son generalmente superconsumidores natos, pero que las generaciones que nacieron antes de la utilización masiva de los computadores y el Internet, están adoptando rápidamente la tecnología y eso les está impulsando a convertirse en superconsumidores también.

Datos útiles para que las marcas entiendan mejor a sus clientes y puedan conseguir su fidelidad a largo plazo.

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