Rock y Bandas de Pueblo: ¡Qué buena mezcla!


¿Quién dijo que el rock y las bandas de pueblo no pueden mezclarse? Un productor del Colegio de Música de la USFQ propone una atrevida fusión.

¿Quién dijo que el rock y las bandas de pueblo no pueden mezclarse? Un productor del Colegio de Música de la USFQ propone una atrevida fusión.

 “Soledad” y “De reojo” son los temas que contiene el disco “Toquen trompudos” producido por Andrés Granda. Con este trabajo él obtuvo su título de productor musical en la USFQ.  La creatividad permite mezclas irreverentes y eso precisamente quiso hacer Andrés. Fusionar temas de rock-pop con arreglos de banda de pueblo.

“Recuerdo que desde el Colegio –afirma- festejar a Quito y hacer una fiesta con una banda de pueblo era hermoso, entonces yo venía con esta idea desde hace mucho tiempo de hacer alguna fusión”.

Era necesario escoger las canciones.  Entonces entró en escena Gabino Torres, estudiante de música del COM quien ya ha tenido exposición en el ambiente artístico.

“Para mí lo importante era que llegase a sonar este género -el Rock- fusionado con esta sonoridad muy típica de la banda de pueblo que tienen instrumentos de no muy buena calidad, un poco desafinados, un poco salidos de tiempo, pero ese es el color especial que tiene la banda de pueblo y eso es lo que me gustaba mucho”, afirma Gabino.

Sacar adelante esta idea no fue fácil. Andrés quiso acudir a los registros académicos de la música interpretada por las bandas de pueblo para conocer de ella y ver cómo podría integrarla a su proyecto, pero descubrió que no existían. Estas interpretaciones han sido parte de nuestra tradición oral y no han sido registradas. El productor afirma que –por ejemplo- no se sabe a qué compositor corresponde la conocida “cuchara de palo”. Cuenta que tampoco hay una grabación profesional de ninguna de las populares melodías de este tipo, de tal manera que queden en el tiempo y puedan ser guardadas como el importante patrimonio que constituyen para los ecuatorianos.

Andrés –como productor- fue rescatando arreglos e incorporándolos a las canciones de Gabino. 18 instrumentos interpretan los arreglos de estas melodías que fueron grabadas en los estudios de música de la universidad.

“Yo para el arreglo utilicé un bombo de banda de pueblo, también usamos instrumentos de viento como trompetas y saxofones.  Parte de las reglas que la universidad nos impuso era que todos los músicos participantes debían ser estudiantes de aquí. Yo quería usar una tuba, pero como nadie sabía tocarla, entonces tuve que adaptar en saxo barítono quitando las notas graves para que parezca tuba y eso fue lo que recreó la banda de pueblo” comenta Andrés.

Gabino –el dueño de las canciones- se muestra satisfecho: “me encantó escuchar el resultado final creo que hay un montón de tonalidades que realmente les aportan un montón a los temas”.

Música chispeante y alegre que rescata el acervo cultural de las bandas de pueblo.

“Como músicos tenemos la responsabilidad –dice Andrés- de que nuestra música siga desarrollándose, siga creciendo y que sea conocida en las futuras generaciones, que los jóvenes sepan qué es un albazo, qué es un pasacalle porque a todos les gusta el pop pero dentro de estos ritmos modernos podemos incorporar nuestra tradición”.

Un disco para escuchar, bailar y reconocer nuestras antiguas tradiciones en su melodía.

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