Investigación Educativa para entender la Conducta de los Niños


Es una pregunta que debería ser tomada con la profundidad que se merece cuando un maestro de educación inicial se encuentra frente a un niño con una conducta desafiante.  La USFQ participa en un estudio internacional que explora esas circunstancias.

Es una pregunta que debería ser tomada con la profundidad que se merece cuando un maestro de educación inicial se encuentra frente a un niño con una conducta desafiante.  La USFQ participa en un estudio internacional que explora esas circunstancias.

En niños menores de cinco años las actitudes desafiantes suelen ser comunes.  Sean estas algo esporádico y pasajero propio de su curiosidad o la manifestación de algo más profundo que requiera de tratamiento especial, los maestros de educación inicial deberían poder identificar las causas de estos comportamientos y proceder adecuadamente. De lo contrario, a futuro, esta conducta podría tener implicaciones negativas en su desarrollo emocional y académico.

Si sus maestros no actúan de manera adecuada, el niño con actitudes desafiantes podría ser fácilmente etiquetado. “Podría ser común implantar un prejuicio entre los docentes que siempre ven a ese niño como problemático, incluso si después cambió y ya no tiene esas actitudes. Eso sí que es muy problemático y debe ser evitado a toda costa, porque puede ser que un niño tenga algunas situaciones complicadas por alguna razón temporal y no debe ser etiquetado como problemático, más bien necesita ayuda”, asegura Daniela Bramwell subdirectora del Idea,  el Instituto de Enseñanza y Aprendizaje de la USFQ.

Para identificar las políticas y las prácticas que los maestros de educación inicial tienen frente a niños con actitudes desafiantes, la Universidad de Oregon ha iniciado un estudio en varios países de Latinoamérica.  El IDEA  es la contraparte ecuatoriana.

“La intención de este estudio, nos dice Claudia Tobar, directora del instituto, es levantar información sobre qué dicen los profesores latinoamericanos y qué políticas hay en cada país acerca del comportamiento y el manejo de clase”.

El estudio se basa en una encuesta contextualizada localmente y realizada  a 360 maestros de varios estratos socioeconómicos.  Estos datos serán complementados con el estudio de la bibliografía existente de  las investigaciones  nacionales sobre el tema.

En el Ecuador la educación inicial -es decir la que va hasta los 5 años del niño- aunque está reconocida como derecho, todavía no es obligatoria y no todos los maestros están debidamente formados. Las conclusiones del estudio servirán de herramienta para el diseño de políticas y prácticas adecuadas.

“La conclusión de esta investigación, asegura Claudia Tobar, es seguir modelos que están funcionando en otros países o entre todos los países crear nuevas políticas que nos permitan hacer un proceso holístico que ayuden a involucrar a padres de familia y profesores  y así prevenir que estas conductas desafiantes no escalen a problemas escolares,  si no mantenerlas  y manejarlas en la etapa de educación inicial”.

Aunque todavía no hay resultados concluyentes, ya se tienen algunas pistas. La mayoría  de los maestros consultados creen que la causa de estas actitudes no responden ni a tendencias innatas del niño, ni a la respuesta de los docentes de los centros infantiles.  Pare ellos la causa está en hogares que, independientemente del nivel socioeconómico, resultan estresantes para los niños.

Estos datos se traducirán en una guía de buenas prácticas para enfrentar comportamientos complicados de los niños más chiquitos.

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