Queremos dejar una huella… Pero no de carbono


La USFQ se une a una iniciativa para impulsar campus sustentables.  Reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera, racionalizar los recursos y un progreso sostenible son las metas que se ha impuesto.

La USFQ se une a una iniciativa para impulsar campus sustentables.  Reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera, racionalizar los recursos y un progreso sostenible son las metas que se ha impuesto.

El progreso significa avances, conocimiento y una mejor calidad de vida, pero también afecta al ambiente.  La USFQ es muy consciente de esto y de que su campus en el valle de Cumbayá genera impactos positivos y negativos. Y como quiere ser parte de la solución y no del problema, está realizando un autoexamen para medir los efectos de su presencia. Lo que se busca no es frenar el progreso sino racionalizar todo lo posible el uso de los recursos.

Con esta finalidad, la recientemente creada Oficina de Innovación y Sustentabilidad  desarrolla estrategias que permitan que el crecimiento de la universidad esté en armonía con la sociedad, el ambiente y la economía.  Una de esas estrategias fue integrarse a  AASHE STARS, el sistema de seguimiento y evaluación que se aplica a universidades de Estados Unidos y Canadá para certificar que sus campus sean sustentables. Y un programa piloto busca incluir a medio centenar de instituciones de otros países. Sólo una sudamericana participa:  la USFQ.

La tarea empieza por sacar números. Evaluando cómo se movilizan los estudiantes, el consumo de kilovatios, la cantidad de  basura que se genera y la que es reciclada, entre otros aspectos, se pudieron obtener  dos indicadores fundamentales:  la cantidad de emisiones de CO2 que la USFQ produce y el costo que implica.   Alexandra Velasco, coordinadora de la Oficina de Innovación y Sustentabilidad, nos explica la cifra que se obtuvo:  “Mientras el ecuatoriano promedio emite una huella de carbono de 2,2 toneladas de CO2 anual, nuestros estudiantes producen  0,8 toneladas por cada uno,  pero sólo para venir a la universidad. ¿Cuánto es eso? ¿mucho o poco? No sabemos porque por ser este un programa  piloto todavía no tenemos con quien compararnos".

Y aunque por el momento no hay manera de comparar las cifras, permiten a la USFQ saber su situación y en tomar acciones para disminuir su huella de carbono. Ya se trabaja en tres áreas: la primera es la reducción de emisiones de CO2 a través de la optimización del transporte.  Por eso surge “Auto compartido” una útil plataforma virtual a la que cada estudiante alimenta con sus datos y puede acceder a una base de personas con quienes podría compartir los trayectos desde y hacia el campus de Cumbayá. 

Valeria Ochoa tiene un doctorado en Ingeniería Ambiental y también participa en la iniciativa. Explica que el objetivo de este proyecto es reducir en el próximo año un 10% las emisiones de CO2 por concepto de transporte de los estudiantes.  Los otros aspectos son el reciclaje de basura y la eficiencia energética en los que se está trabajando con campañas agresivas de comunicación. Buscan cambiar comportamientos que mejoren en un 15% la actual tasa de reciclaje y entre un 5 y 10% el ahorro de luz para el próximo año.  Números y números para cuantificar un problema y así medir cómo se lo está resolviendo.

Un laboratorio viviente en el que se espera compartir las buenas experiencias con el resto de la comunidad. Porque como dice Valeria  “si hay un sitio para hacer esto es aquí en la USFQ que siempre se ha caracterizado por romper los paradigmas y por cambiar la educación en América Latina.  Somos un referente en educación y ahora queremos ser un referente en sustentabilidad, ser eficientes en nuestras operaciones,  tener un mejor estándar de vida y contribuir con la protección del medio ambiente, contribuir con la parte social y también evidentemente  con estos números que significa reducir nuestros costos”.

Imágenes

View the embedded image gallery online at:
http://conexiones.usfq.edu.ec/index.php/332#sigFreeId3d9996759f