La cultura influye en nuestra percepción del color


Un azul profundo, un rojo encendido, verde, naranja, o gris. Los colores transmiten sensaciones y son un componente primordial de la comunicación humana, del arte y del diseño. Pero hay diferencias culturales en los gustos y percepciones, y para comprender cómo conciben el color las distintas sociedades nació en Australia el proyecto Chroma 256. “Este proyecto trata de establecer cómo las personas entendemos el color, con qué lo asociamos y por qué un color nos gusta más que otro” explica Christine Klein, coordinadora del proyecto en Ecuador.

Un azul profundo, un rojo encendido, verde, naranja, o gris. Los colores transmiten sensaciones y son un componente primordial de la comunicación humana, del arte y del diseño. Pero hay diferencias culturales en los gustos y percepciones, y para comprender cómo conciben el color las distintas sociedades nació en Australia el proyecto Chroma 256. “Este proyecto trata de establecer cómo las personas entendemos el color, con qué lo asociamos y por qué un color nos gusta más que otro” explica Christine Klein, coordinadora del proyecto en Ecuador.

Universidades de Australia, Turquía, India, Estados Unidos, Sudáfrica, Alemania, China y la USFQ de Ecuador intervinieron en el Chroma 256. ¿Y por qué 256? Porque ese el máximo número de valores de un color primario que despliega un computador. El proyecto buscaba indagar si con el aumento en el uso de la tecnología se unificaba globalmente la percepción cromática o si se mantenían diferencias culturales.

Para averiguarlo se pidió a grupos de jóvenes, niños y personas de la tercera edad que durante sus trayectos cotidianos, escojan 8 colores que les llame la atención. Tal selección se plasmó en fotografías.

Profesores y estudiantes de diseño tuvieron la tarea de traducir esas imágenes a unas paletas de color. “Participar en el Chroma 256 -comenta el estudiante Mauricio Vega- fue interesante e importante porque es un proyecto internacional entonces como pieza de portafolio pesa bastante, por otra parte también me ayuda no sólo al diseño, sino a administrar un proyecto, y en cómo contactar a las personas para que lleguemos a un objetivo final”.

Las preferencias de color siguen sin ser universales. En este estudio contrastan los colores escogidos en Turquía o en China donde prevalecen colores oscuros y profundos, incluso en aquellos seleccionados por niños. Los ecuatorianos, en cambio, optaron por colores vívidos. Como lo explica Francisco Villareal, profesor de teoría del color, predominan el verde, azul, naranja, tonos violetas y poco el gris o amarillo.

A los participantes también se les pidió escoger colores para expresar ideas como el amor, la naturaleza, o el dolor. Además elaboraron objetos y seleccionaron palabras de entre un conjunto preestablecido para reforzar esas ideas. Y como nos comenta Christine Klein, ahí también surgieron las diferencias culturales: “cuando nos referimos a conceptos de familia, en nosotros predominan las palabras que tienen que ver con otras personas, en cambio podemos ver que en Alemania o en Estados Unidos predominan más palabras individuales, tal vez la palabra libertad o lo individual en sí. ”

Estos hallazgos se han plasmado en un libro y en una muestra itinerante que próximamente llegará al país. Este proyecto tiene un fin práctico: los diseñadores gráficos ya tiene una referencia de las preferencias cromáticas de los ecuatorianos.

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