El Alabado alberga lo mejor del Arte Precolombino


Recorrer el museo Casa del Alabado es caminar por el tiempo y descubrir la capacidad estética de culturas como La Tolita, Jama Coaque, Chorrera, Valdivia y otras precolombinas, cuyo legado artístico -para fortuna de todos- ha sobrevivido al tiempo.

Recorrer el museo Casa del Alabado es caminar por el tiempo y descubrir la capacidad estética de culturas como La Tolita, Jama Coaque, Chorrera, Valdivia y otras precolombinas, cuyo legado artístico -para fortuna de todos-  ha sobrevivido al tiempo.

“La creación de piezas de arte está relacionada a ese deseo de embellecer el mundo alrededor nuestro y a embellecernos a nosotros mismos”. Lo dice Jorge Gómez Tejada, PhD en Historia del Arte y Director de Desarrollo de la USFQ. Y agrega que, aunque somos mortales, existen piezas que trascienden al tiempo y se convierten en testimonio de lo que alguna vez fue considerado bello. Mucho antes de la llegada de los españoles, los pueblos originarios de nuestro país ya plasmaban en arcilla sus emociones.

Algunas de esas obras se exhiben ahora en el museo de arte precolombino Casa del Alabado en pleno Centro Histórico de Quito, en una edificación del siglo XVII bellamente restaurada para dar cabida a una original muestra de arte.

Carmen Fernández, historiadora de arte colonial y decana del Colegio de Ciencias Sociales y Humanidades de la USFQ, explica que el arte precolombino ha estado -hasta hace no mucho- en el campo de estudio de la arqueología, y que hasta ahora no han habido historiadores del arte que realmente se hayan interesado en estudiar ese período. Por eso surge la Casa del Alabado, un museo para mostrar la capacidad estética de los pueblos antiguos del Ecuador.

Aunque ahí el punto de vista arqueológico es secundario, la colección también permite entender las circunstancias históricas y sociales en que las piezas fueron producidas. La muestra comenzó a exhibirse hace cuatro años gracias a la donación de colecciones privadas. “En el 2012 tuvimos la suerte de que las dos familias fundadoras del museo Casa del Alabado se acercaron a la universidad, buscando convertir el museo que ellos habían fundado en uno de calibre internacionalagrega Gómez Tejada.

Así, un grupo de académicos de la USFQ organizó la exhibición que deleita a quienes la visitan y que también es una poderosa herramienta para los estudiantes que tienen la oportunidad de conocer de cerca objetos creados varios siglos atrás…

Una mirada desde lo estético a un mundo dividido en tres: el Inframundo, donde las urnas funerarias dan testimonio del culto a los muertos y las formas geométricas a los creadores del universo. El Mediomundo donde se rinde homenaje a la fertilidad y al trabajo. Y el Supramundo, en el que habitan seres divinos y heroicos, benevolentes y castigadores. Y como transitando entre todos ellos, el poderoso shamán, capaz de comunicarse con los dioses y los difuntos. Son casi 5 mil piezas que encierran arte, belleza y una parte importante de nuestra esencia histórica como pueblo.

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