Novedoso experimento estudia la calidad del aire de Quito


Un novedoso experimento aportará datos sobre la situación de la capa de ozono en la zona ecuatorial.  Estos valiosos datos también revelarán la calidad del aire capitalino.

Un novedoso experimento aportará datos sobre la situación de la capa de ozono en la zona ecuatorial.  Estos valiosos datos también revelarán la calidad del aire capitalino.

Cuando pensamos en globos, inmediatamente nos viene a la cabeza la idea de fiesta…y es que algo parecido a una celebración se llevó a cabo en una de las terrazas de la USFQ en el mes de junio,  cuando un equipo liderado por María del Carmen Cazorla -directora del Instituto de Investigaciones Atmosféricas de la Universidad- lanzó un globo meteorológico para medir ciertas variables físicas de la atmósfera.  “Una de mis inquietudes es saber cuánto ozono vemos en la capa de ozono, es decir a 30 kilómetros de altura y cuánto vemos a nivel superficial” comenta entusiasmada.

La capa de ozono es el sitio de la atmósfera donde se concentra este gas que -en realidad- es una forma de oxígeno.  Más del 90% del ozono del planeta está a más de 15 kilómetros del suelo y allí cumple la función de escudo contra las radiaciones nocivas que llegan a la Tierra desde el espacio. 

La capa de ozono ha sido estudiada en varios puntos del planeta pero en el Ecuador continental nunca se habían hecho mediciones de este componente.  Los datos que arroje esta investigación ayudarán a entender qué está pasando en la atmósfera. “Las mediciones se han hecho en Estados Unidos, Canadá y  Europa, pero la capa de ozono está alrededor de todo el globo y para saber realmente qué pasa con ella necesitamos tener mediciones alrededor del globo. Sólo ahí vamos a tener el panorama completo” nos explica Bryan Johnson uno de los investigadores de la NOAA, la administración oceanográfica y atmosférica de los Estados Unidos, institución que colaboró con este experimento.

Pero no todo el ozono está en la zona alta…una pequeña porción está a nivel de la superficie, y cuando los gases de combustión de los automóviles y de las centrales térmicas causan su concentración, se produce el llamado esmog fotoquímico, un elemento peligroso  para los seres vivos por ser fuertemente oxidante. La sonda entonces, también servirá para generar datos propios muy útiles a nivel local, porque como lo explica María del Carmen Cazorla permitirá conocer la calidad de nuestro aire, ya que por primera vez se medirá qué altitud tiene la llamada “capa de mezcla”  que es la capa donde se encuentra la contaminación atmosférica.

Esta novedosa investigación constituye una excelente oportunidad para que los estudiantes hagan experimentación.  Porque ciencia es investigación…la investigación necesita datos y recoger datos es el primer paso para encarar los problemas ambientales.

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